Una caja llena de trenes

Una caja llena de trenes
que se precipitan como el viento.
Por un segundo en los andenes
oí decir que yo miento.

De estación en estación
asoma vergonzoso un bandoñón.
Cuánto ruido y ambición
Por fin huye, puro temor

Cruel destino que intervino 
y me deja sin aliento.
Tomó distancia, ¡con qué elegancia!
Y sin más se hundió en el vino.

Una caja llena de trenes
que iban más rápido que el tiempo.

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