Bloqueo

En una habitación desordenada, ropa caída de la silla, almohadas desparramadas por el piso, cortinas salidas de sus ganchos, apenas cubriendo la luz del amanecer nublado, comenzaban a cruzar tímidamente los primeros ruidos de autos de gente que va a trabajar. Mientras tanto, con los ojos hinchados por el insomnio, el pelo enmarañado, y un dolor en la espalda que no daba tregua, Julia Bert escribía en su notebook

Bostezó y los ojos se le llenaron de lágrimas. ¿Por qué sucede eso? ¿Será que tímidamente se entristece por no poder dormir? ¿O acaso estaba cansada de tanto pensar en qué escribir que se ha aburrido? Así como no entendía el por qué de sus preguntas, tampoco entendía el por qué de su bloqueo. Estaba menos inspirada, menos enfocada que nunca. Sin embargo, no dejaba de dar vueltas en la cama recordando, imaginando, fantaseando que Manuel llegaría pronto y que todos los meses que pasaron hablando se materializarían de alguna manera.


Las semanas habían pasado y Manu y Juli volvieron a escribirse, cada vez más seguido. A veces eran solo comentarios de las fotos que subían, a veces eran intercambios más largos, otras veces eran conversaciones largas. Estas últimas ocurrían durante el mediodía, cuando Juli paraba a almorzar y el día laboral de Manu terminaba. Ella se tiraba unos minutos en la cama y, cuando Manu le mandaba una foto, él también estaba ahí, en la suya. 

- Siempre sin remera, desubicadísimo - bromeó ella.

- La desubicada sos vos, que estás así de linda - redobló Manu y Juli sintió como algo adentro, en su parte más profunda, latió fuerte, caliente.

- ¿Qué decís, boludo? Si te encanta.. - curioseó. Él comenzó a escribir hasta que se frenó, volvió a escribir, empezaba a tardarse. "¿Dije algo mal?"  se preguntó "Quizás ya no da"

- Já, já, petite, tenés razón. Estás divina cuando te ponés a redactar para la revista. Me encantaría tenerte escribiendo acá conmigo.

Juli se mordió el labio y sintió calor desde aquel lugar profundo que empezaba a latir con más fuerza. ¿Calentarse con Manu, otra vez? Eso era cosa del pasado, ¿no habían trascendido eso ya?No es tan fácil.

Cuando Manu volvió a hablar con Julia, ella sintió cómo algo que ella misma había enterrado diez años atrás volvía a asomar sus narices. Algo parecido a un animal peludo, juguetón, aniñado, que quería juguetear en la superficie.

Pero Julia era diez años mayor ahora. Y Manuel también. Ellos habían crecido.

- Sos vos, pero otra vos, petite


Julia por momentos sentía que volvía a ser joven. Se sentía llena, se sentía completa. Sentía una criatura monstruosa y cariñosa juqueteando en la superficie.

Pero hoy ya no tanto.

¿Cómo llenar ese vacío? ¿Por qué el vacío vuelve? ¿Por qué sentirnos completos para luego sentirnos vacíos?


- Manu, ¿vos alguna vez estuviste en pareja?

- Una vez, en China. ¿Vos?

- Cada vez que no nos vimos.

Era sábado muy temprano a la mañana y Julia estaba dando vueltas en su cama. Pero en España era pasado el mediodía.

I guess that what I'm trying to say is that back then I used to have feelings for you. I hadn't been able to express them clearly because I felt that being vulnerable in front of you would mean I'd be childish, weak, idk, call it whatever you want, Manu. But I did feel things back then and supressed that by accepting that we would hook up every now and then and that would be cool.

It is, do not take me wrong, it's just that the fact that I had to supress that, never meant I would stop having feelings at all.

Now that we are talking again and getting to know each other at a deeper level, I feel I'm digging inside my feelings and my memories and the new things. I cannot help but feel things. Why do I feel so ashamed by it?

Do you mind if I have feelings ?


Quería apretar enter a sus pensamientos. Pero no podía. Era más fácil y más cómodo sentir un vacío: el presentimiento de que Manu no la quería



Faltaban solo 3 semanas para que se vieran


Julia Vert pasaba las noches de viernes tomando vino, fumando porro luego del trabajo y sexteando con Manu en España. 

- Sos vos, pero otra vos - le escribió Manu la noche que Julia le confesó sus verdaderos y antiguos sentimientos hacia él.

Ahora su vida era mucho más alegre. 

No podía evitar pensar cosas lindas por Manu. Cosas que hace rato no sentía. Ganas de abrazarlo después de tanto tiempo, de estirar sus brazos hasta su cuello hasta cruzarse, y con ambas manos entrecruzadas, acariciar el cabello de Manu, meter su dedos por entre mechones y apretar los puños hasta tirar ligeramente de sus pelos. Julia no podía evitarlo, había algo, no sabía explicarlo, que le atraía de Manu y sus maneras tan poética de hablarle. Se preguntaba si Manu era así con todo el mundo, Julia solo había conocido a Manu de dos maneras. Como compañeros de francés, hablando en francés, y como amantes.

Julia moría de ganas de decirle a Manu hace cuánto lo quería tanto. ¿Qué sentía Manu? En el último tiempo, tenía sospechas de que Manu ya no era solo sexy, era también muy nerd y venía siendo dulce con la petite Julia, como él siempre le decía.

Manuel era todo lo que Julia quería sentir hecho palabras. Manuel era poesía para Julia, un largo poema de Walt Whitman.

Quizás todo este bloqueo es intelectual, Juli,

Emocionalmente estás sintiendo de todo,

quizás es hora de salir a vivir.

Y luego, de vivir, luego de sentir, podés bajarlo en papel, podés pensarlo, reflexionarlo, lo que sea.

Andá a sentir.


Cerró la notebook y se fue a esperar la llegada de Manu, esperando hacer las cosas mejor esta vez, esperando no sabotearse y esperar lo mejor y lo peor de Manu a la vez.

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