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Mostrando las entradas de septiembre, 2025

El taxi

Cuando te vi alejarte en el taxi, de vuelta a Madrid, suspiré tres veces: ¿cuándo va a ser? ¿y si no es nunca? ¿y si por siempre es así?

Poeta siglo veintiuno

Mientras cerraba la puerta pensé en vos Últimamente todo podría ser poesía Quisiera escribirte más cartas Cartas perdidas. Lástima las obligaciones  y que no puedo ser un chabón todo bohemio que no paga el gas con el pelo sucio y la mirada perdida. Esos que escriben poesía y adoran las chicas.

Camisa de fuerza

Viste cuando empieza amanecer Que estás entre dormida y despierta En un mundo de pura fantasía  Y confort de frazadas Sus brazos se estiraron  Hasta alcanzarme Se enredaron en mí  Como una camisa de fuerza  Por el gran ventanal ví Pasar una ambulancia Cerré los ojos y soñé Que así abrazados nos llevaban Hasta el hospital.  Y desperté  ¿O aluciné? Sus brazos seguían enredados en mí  Como una camisa de fuerza.  Y me volví a dormir.

Alelí Manrique

Estaba en casa limpiando la estantería de los libros, mi lugar favorito. Estaba en medio de una limpieza profunda. Sobre la sección de literatura latinoamericana, la que más fue expandiéndose últimamente, posé mis ojos sobre el pequeño lomo blanco con florcitas. Alelí Manrique. Meto mi dedo entre otros dos libros, para sacar este, casi como con un movimiento sexual. El pequeño libro blanco de florcitas, me llevo un dedo hasta la lengua,  y comienzo a hojear. Nena de departamento, con zapatos brit pop. Planta de interior, El alquiler es todo un maratón Y entonces entiendo y entonces me pregunto ¿Dónde estará Alelí? Accesible, disponible me contestó en seguida. Quiso conocerme, quizás los escritores tienen olfato para los escritores, y ansían encontrarse abrazarse con el pensamiento mientras beben sorbos de café. Viajé por horas hasta Palermo, hasta aquel Acevedo nueve tres cero entre plantas, cielos nublados y máquinas de escribir, ella me encontró. Yo justo estaba poniéndome perfum...

Un brindis

Sí, te deseo amor, lo hago. pero también te deseo vino del rico bajando por tu garganta extasiándote de placer. Sí, te deseo besos empapados pero también te deseo inspiración un pathos desbordado y que lo hagas canción. Sí, te deseo locura pero que alguien quiera que vuelvas a su casa una y otra vez Te deseo diversión, ojalá te diviertas, pero que te quites la careta también Y tengas conversaciones infinitas, que te olvides del tiempo, que no nades en la sueprficie. Todo esto te deseo también Y una vida con propósito no un envase llena de nada no un trabajo del que quieras escapar esto te deseo también.

Las margaritas

Leer el Amor en los Tiempos del Cólera puede hacernos mal Yo no soy Florentino Ariza Y vos no sos Fermina Daza Han pasado unas cuantas primaveras ya más de una década Y sigo deshojando margaritas para ver si quizás Yo no soy Florentino Ariza Y vos no sos Fermina Daza

Sobre el tiempo

Muchas veces quise decirte, viejo,  que no siempre seremos jóvenes,  que esto no dura, ¿viste?  A veces te veo con tus amiguitos de fiesta,  de jodita, como dicen ellos,  haciendo cosas de jovencitos. Esa impresión tengo yo y quiero recordártelo:  no dura para siempre esa fachada. Esa facha que tenés. Algún día no seremos tan bellos y joviales, no tendremos sexo por siempre. ¿Qué vamos a hacer, entonces? ¿Cómo amamos cuando todo lo externo ya no es bonito  y solo queda la oscuridad que vos supiste ocultar en tu interior? Siempre supe que no era tierna esa parte sombría La mía tampoco lo es. No, no quiero un tour, Pero deberías darla a conocer, que se yo, para tenernos compasión y acompañarnos, o no. Ya no me queda tanto tiempo a mí para seguir comprando el libro por su portada. 

Bloqueo

En una habitación desordenada, ropa caída de la silla, almohadas desparramadas por el piso, cortinas salidas de sus ganchos, apenas cubriendo la luz del amanecer nublado, comenzaban a cruzar tímidamente los primeros ruidos de autos de gente que va a trabajar. Mientras tanto, con los ojos hinchados por el insomnio, el pelo enmarañado, y un dolor en la espalda que no daba tregua, Julia Bert escribía en su notebook .  Bostezó y los ojos se le llenaron de lágrimas. ¿Por qué sucede eso? ¿Será que tímidamente se entristece por no poder dormir? ¿O acaso estaba cansada de tanto pensar en qué escribir que se ha aburrido? Así como no entendía el por qué de sus preguntas, tampoco entendía el por qué de su bloqueo. Estaba menos inspirada, menos enfocada que nunca. Sin embargo, no dejaba de dar vueltas en la cama recordando, imaginando, fantaseando que Manuel llegaría pronto y que todos los meses que pasaron hablando se materializarían de alguna manera. Las semanas habían pasado y Manu y Juli ...

Los recuerdos

¿Dónde siento el recuerdo? Vi esa esquina y mi panza dió un vuelco Tal vez en la nariz  Olor a abuela, casa de madera. Humedad y riviera  O quizás en las mejillas Rojas encendidas  Vuelco en la panza de nuevo Esos ojos de fuego  O en el pecho, la ausencia  ¿Abundancia de experiencias? Y ahora la carencia ¿Dónde se siente el recuerdo? Entre mis dedos  Dolor y terciopelo En mi lengua, dulce y mojada Te extraño.  Los besos de antaño ¿Dónde no siento el recuerdo?

Migajas

En la esquina de casa hay una panadería, Santa Teresa. Turquesa y toda fea por fuera, vende los mejores sánguches de salame y queso. Suavecito y picante el salame, se deshace en mi boca. Y con el mejor pan francés, crocante, recién hechito, que me llena de mijagas la pollera. Migajas como las que me tirabas vos en el uniforme de la escuela. ¿Pero sabés qué? Trece años más tarde, me gusta más el sánguche de salame de la panadería de la esquina, el sánguche y sus mijagas, Que las migajas que aún vos me tirás. 

21 de setiembre

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Ella iba con su valija y su madre. Sacaba fotos a las flores y les hacía videos. Estoy seguro de que era directora de la película de su propia vida. Y yo el escritor de la novela de la mía. Agachada, fotografiando los nomeolvides violacios, su cabello oscuro resaltaba entre las demás flores. Su madre recitaba como una lección los nombres de todas las flores del rosedal. Amapolas, Gardenias, Lsianthus, Rosas rosas, Rosas amarillas, Nomeolvides . Y entonces ella se levantó. El cruce de miradas en el rosedal de Montevideo fue inevitable. Y fue fugaz. Ella se sonrojó inocentemente como otra flor más y siguió caminando con prisa, resuelta, filmando. Yo seguí su silueta hasta el final.  De repente se frenó ante una cúpula de pequeñas rosas blancas. El viento sopló y ella sonrió en cuanto comenzaron a caer miles de pétalos pequeños sobre su cara. Los segundos se suspendieron en el aire. Ella se suspendió y solo caían pétalos.  Era romántica. ¿O yo solo era un poeta embriagado por e...

Axel

Yo sabía que Axel era diferente desde el momento en que tomábamos la merienda en el jardín. Me limpié la boca como pude luego de comer galletitas con jugo y el me miró con cara de "vení que te muestro" y me enseñó que había que limpiarse las comisuras con delicadeza y elegancia para no arruinar el pintalabios. Estiró la trompa un poquito para que no se manchara el pintalabios. ¿Qué pintalabios? ¡Qué tonto! Pensé ¿Qué sabe de elegancia?  Años después, 26 para ser precisa, y en el día de mi cumpleaños, recordé a Axel, cuando quise limpiarme la boca mientras tomaba la merienda, en el shopping de Montevideo. De Axel no recordé nunca más nada cuando comencé el colegio en otra escuela, lo había borrado por completo, no era importante. Pero sí que mi vida estuvo llena de Axeles. Los reconocía en seguida, en los pequeños detalles que tienen los niños. Un comentario al pasar, un gestito, una mueca.  Y luego me encariñé de mis Axeles alumnos. Tienen un encanto que te hacen sonreír desd...
Por qué tengo tanto miedo a que me leas sensible. Me mostré tan perfecta, qué patética. Yo quería que me vieras humana. Yo solo quería que me vieras.

Limpieza profunda

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Pantalones que ya no entran Alimentos podridos Ropa chica Amistades desgastadas que ya no responden mensajes Zapatos incómodos Pretendientes que ya no van más Productos para el pelo vencidos Rencores Miedos antiguos Identidades pasadas Más ropa chica Concepciones erróneas Vergüenza Sueños ajenos Patrones enfermos Lo que ya no resuena Medias con agujeros Familiares que solo saben lastimar Más ropa chica Envases vacíos. Prejuicios.

En caso de emergencia

En caso de emergencia Rompa el vidrio y retire el martillo con cuidado Rompa la puerta, la ventana o las paredes y salga corriendo No mire hacia atrás O tome el teléfono y llame a un amigo O ahogue sus penas en un vaso de vino O escriba y léase una carta.

Carta a mis estrías

En caso de emergencia... Rompa el vidrio y retire el martillo con cuidado. Rompa la puerta y salga corriendo. No mire hacia atrás. O tome el teléfono y llame a un amigo. O ahogue sus penas en un vaso de vino. O léase esta carta: Querida yo: Gracias por comunicarme cómo te sentís. Es válido y real por varios motivos. Tu cuerpo ha cambiado, sí, porque sobreviviste a una de las luchas más horribles y silenciosas que una pueda batallar. Tu espíritu contra tu mente y tu cuerpo. Tu cuerpo físico contra tu mente. Tu mente contra las ideas y discursos instaurados en vos, en tu familia, tus amigos, tus ex parejas, la escuela, el club, los medios, el país. La cultura y el mundo. No estás loca. No estás loca: el mundo te ha exigido que seas flaca para encajar. Te hiciste mucho daño para lograrlo durante mucho tiempo y hace cinco años elegiste diferente. Es el acto de amor propio y valentía más grande y rebelde que hayas visto. Pero vos nunca quisiste jugar chiquito y conformar a nadie. Siempre fu...

This time

Put you hand up on my throat, I don't want to breathe. Put your hands around my waist, time I don't want to waste. I won't fuck up this time. I screamed rush, you said hush. Eyes shut, hearts wide now. Just let it all go Not letting you know how I feel, now I heal. Now it's real. We all heal. I'm just not letting you know, now. My fingers on your lips, Eyes shut, hearts wide your warm breath on these tips, my skin stuck on your skin. Don't you fuck up this time Tears run, go down, down, down, down Sweet sound, wet ears In the end, I'm in, I mean I'm just letting you know this time I'm not letting you go.

Amores nocturnos

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Las sombras de los árboles dibujan venas en la pared. El farol de la calle, son las tres de la madrugada Mi mano en tu barbilla, mis dedos acarician tu nuca. Otra noche sin pegar las pestañas, Tanteando como disfrutas  Mi mano y tu pata Tan dulces y suaves juntas como las almohadas. Otra noche sin pegar las pestañas Tu suspiro y mi suspiro Amor de madrugada Me abrazo a tu cuerpecito Tu respiración es un silbido. Doy mil vueltas en la cama Tenedor, cuchillo, cuchara. Me mordés el pelo, me desespero, y te digo no, No hagas eso. Qué mejor compañía Que tú compañía felina En otra noche sin pegar las pestañas.

Thirsty

Thirsty I was thirsty, now I'm not. Rivers flow or so I thought, in my mind, such a crime,  anytime, so divine. Droplets pour into my brain,  I'm not the same, I am insane. Let it rain or so it may  I don't care, it's just the same. And if it's blue or the transparent, as it is still or out of heaven  fall on to me, my dear Dionysus  for I fear not, I drink malicious Cause you have turned my initial thirst  into this pleasure and I have burst.

Fin del invierno

 Miró al cielo y sus ojos tardaron unos segundos en enfocar la rama de un Fresno. Tenía pequeños capullos verdes. - Esta lluvia va a ablandar las ramas y los capullos van a romperse más fácilmente - había dicho su madre el fin de semana. Esa idea fascinó a Julia: pensar que no se trataba solamente de un cambio de temperatura y que las cosas eran mucho más complejas. Los cambios llevaban tiempo y un proceso de muchos componentes trabajando colaborativamente.  Siguió caminando y pisó una baldosa floja que le llenó el jean de gotas y gotitas marrones. - La vida también es eso - sonrió y siguió caminando.